Perdonen porque la entrada de hoy es un poco escatológica, pero es que viendo esta noticia, una piensa que la fabada asturiana , y otros tantos platos de la gastronomía nacional tienen sus días contados. Y es que entrar a formar parte de la lista de "posibles terroristas del medio ambiente" es una cosa muy seria.
Dromerario haciendo la digestión después de una cuchipanda.






