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jueves, 22 de julio de 2021

51

51 años son medio siglo y un año más, o   cinco décadas y un año más o 10 lustros y un año más, como quiera que se mire son toda una vida, la que he vivido en España desde aquel día en que salí de mi tierra natal y nunca más he vuelto a ella, ni creo que a estas alturas lo haga, hubo un tiempo, cuando cayó el bloque comunista en Europa que pensé que sí, que ya llegaba el momento de regresar, pero fueron esperanzas vanas, ahora en estos momentos, muchos de mis compatriotas salen a la calle a reclamar lo que les ha sido vedado durante tantos años, ojalá consigan lo que desean y yo pueda, al menos en la lejanía, celebrar el renacer de una patria para todos, porque las calles, Sr. Díaz Canel, no son solo de los revolucionarios, sino de todo el que ama a su tierra y desea lo mejor para ella.



lunes, 12 de julio de 2021

SOS Cuba

 

El pueblo se ha cansado de promesas vanas durante más de 6 décadas. NO es el embargo, que no bloqueo, el que no permite que en las mesas de los cubanos haya boniatos, papas, piñas, malangas, pescado ¡en una isla! y otras tantas cosas que Cuba siempre producía, como decían los viejos canarios que emigraban hacia la isla a principios del siglo pasado: en Cuba echas una semilla y no hace falta ni regar, la planta sale sola, sino la desidia del gobierno y el empeño en querer tener un estado centralizado en donde hay que pedir permiso hasta para matar una vaca propia.

Y el presidente puesto a dedo apareció en televisión "invitando" a una guerra fratricida, todo  con tal de no perder el poder. Miserable es lo que es.

lunes, 5 de julio de 2021

Ciao, Rafaella

Toda una show woman que durante muchos años entretuvo a los españoles a través de la pequeña pantalla. ¡Madre mía, esos movimientos  de cabeza que daba no sé cómo no se le desencajaba el cuello! Descansa en paz y gracias por todas tus canciones, tus fallos al hablar castellano y tu infinita simpatía. 




lunes, 28 de junio de 2021

¿Qué hacemos con la abuela?

 

Comedia francesa de  1990, dirigida por Étienne Chatiliez y con Tsilla Chelton, actriz francesa de origen judío, donde se cuentan las peripecias de una "dulce" ancianita viuda y sin hijos, y que en realidad es un verdadero petardo de mala persona que es, produce, de forma involuntaria la muerte de su asistenta, otra señora tan anciana como ella, con lo que decide marcharse a París donde tiene un sobrino nieto casado para vivir con él y su familia, todo a cambio de dejarle el dinero de la venta de la casa donde estaba residiendo hasta ese momento, mejor vivir en familia que en una residencia, pensaban los parientes parisinos hasta que se dieron de bruces con la realidad, la "dulce" ancianita protestaba por todo o se hacía la víctima, cosa que se le daba muy bien,  hasta que un día la familia decide irse de vacaciones y en lugar de llevársela consigo deciden dejarla al cargo de una cuidadora, una joven que no se deja arredrar por la actitud de la anciana, esto hace que las cosas cambien porque al fin la buena señora se ha encontrado la horma de su zapato.
Me he reído mucho con esta película, que desmitifica un poco esa aureola que tienen los ancianos en muchos casos, y es que el que ha sido mala persona en su juventud lo seguirá siendo en su vejez  y por mucho que se vean desvalidos siempre tendrán ganas y ocasión de fastidiar al prójimo. 
Yo solo espero no convertirme en otra Tita Danielle aunque en mi descargo diré que no tengo tanta mala baba como esa tita.




martes, 8 de junio de 2021

Reciclaje



Parece que la "normalidad" está haciendo que me vuelva la inspiración, así que he aprovechado y me he hecho un collar con la tela que sobró al cortar el largo de una falda que me compré en unos conocidos  grandes almacenes, reconozco que estos almacenes son mis preferidos y algún día contaré cómo fue mi primera experiencia en ellos. 

Ahora a esperar la ocasión para estrenar el conjunto.

viernes, 7 de mayo de 2021

Vive como quieras

Comedia de Frank Capra que consiguió el Oscar a la mejor película en 1938 y también a la mejor dirección, protagonizada por James Stewart, Jean Arthur, Lionel Barrymore y Edward Arnold entre otros. 

El argumento trata sobre el encuentro entre dos familias con un muy distinto punto de vista sobre cómo ver la vida; la familia Vanderhof, que se tomaba las cosas un poco a lo "hippie", cada miembro de la familia, así como algunos agregados, hacía lo que más le gustaba  ya fuera pintar, bailar o fabricar, sin permiso, petardos y cohetes, mientras que la otra familia, los Kirby, era una familia de banqueros, muy estirados y a la que lo único que le interesaba era sus status y seguir haciendo dinero aunque fuera a costa de ir pisoteando a los competidores y a todo aquel que osara ponerse en su camino. El problema es cuando el hijo de los Kirby se enamora de su secretaria que venía siendo la nieta del Sr. Vanderhof y a partir de ahí se suceden una serie de encuentros y desencuentros entre las dos familias.

Esta película la he visto en repetidas ocasiones y siempre me hace soltar alguna que otra carcajada, aunque también tiene su poquito de drama, y ahora que ya llevo recorrida gran parte  de mi vida el mensaje que manda la película no me parece tan descabellado; a fin de cuentas  como dice el título original: "No te lo puedes llevar contigo", así que sí, que hay que trabajar porque hay que ganarse el pan pero también debemos de prestar más atención a lo que realmente merece la pena: la familia, los amigos, las cosas que verdaderamente nos hacen felices, ya sea viajar en globo o leer tranquilamente.  

Siempre recuerdo una anécdota que contaba mi padre, él conoció a un chico que estudió ingeniería, más por imposición familiar que por vocación, y ese muchacho muchas tardes iba al obrador que tenía mi padre y allí se dedicaba a ayudar al maestro dulcero, porque eso era lo que él realmente deseaba hacer.  Así que, amiguitos,  si ya estamos en la recta final de nuestras vidas, y eso es algo que nunca podemos saber, no dejemos para mañana lo que podamos hacer hoy y sobre todo si esas cosas son las que nos dan realmente la felicidad. 

Volviendo a la película, una nota curiosa: al parecer el uso de las muletas por parte del abuelo Vanderhof (Lionel Barrymore) estaba justificado por problemas de caderas y artritis del actor y adaptaron el guión a esa circunstancia.