Le avisaron que le iban a hacer un acto de repudio. Ella esperó con toda la casa a oscuras, de pie en la terraza, nadie la podía ver, esperó pacientemente, hasta que de prontó comenzó la gritería: Lalaaaaa, te cambiaste por un pitusa, Lalaaaaaa gusanaaaaa, escoriaaaaa y así siguieron un par de minutos hasta que de repente: Plassh! el agua empapó a los que gritaban y a algún otro que esperaba la guagua en el sitio. Lala había preparado un par de cubos de agua y encima había miccionado en ellos, vació los dos cubos sin decir palabra y entró a la casa y se sentó a esperar.....
El presidente del comité salió al oir el alboroto, él no se había unido al acto, entre otras cosas porque la apreciaba y además ella le vendía algunas cosas de las que le mandaban sus familiares en España, fue hasta donde estaba el grupo y les dijo ¿pero ustedes no comprenden que ella se marcharía en cualquier momento, si tiene a su marido y parte de sus hijos fuera? pobre hombre, ahí mismo se le tiraron encima y le rompieron la camisa.
Lala siguió esperando pero nadie más volvió a molestarla.
Lala cumple 93 años el día 12 de este mes. Es mi madre.