Cuando era una chavalilla, ¿cuándo fue eso?, eso del Día de los Enamorados o Día de San Valentín, me lo tomaba muy en serio. Era tan romántico pensar en el chico de tus sueños, y desear que te dijera algo, que eso a veces no sucedía, en fin, él se lo perdía. Bueno el caso, es que era un día especial, te arreglabas más y ponías cara de carnero degollado y esas cosas que se hacen cuando una está en la edad del pavo.Con el tiempo, vas tomando consciencia de las cosas y te das cuenta que todo no es más que marketing para consumir. El amor es algo más que un regalo impuesto por los grandes almacenes.
He estado unos días fuera de circulación, digamos que mi salud se quebrantó y he pasado unos días de "vacaciones forzozas" en el hospital. Mi situación familiar, los que la conocen, saben que es un poco complicada porque tengo a mi cargo a mi madre que es una anciana y necesita muchos cuidados, mi hija vive en otra comunidad , y aunque en principio ella estaba dispuesta a venir unos días, aprovechando su tiempo de descanso, la hice desistir, ella tiene horarios complicados y el viaje de ida y vuelta a veces es engorroso porque muchas veces tiene que tomar 4 aviones en total, además yo no estaba tan grave, sólo era cuestión de ponerme un tratamiento y descansar un poco.
Como no es fácil conseguir alguien de confianza que se haga cargo de una casa y sobre todo con una anciana incluída, mi marido, pidió permiso en el trabajo y se hizo cargo de todo. Él como amo de caso es bastante nulo, pero con la ayuda de una cuñada mía, las cosas fueron saliendo. Una amiga también le echó un vistazo a mi madre un día que ésta andaba un poco de capa caída y así se fueron resolviendo las cosas.
Ahora estoy en casa y me voy recuperando, como dirían en los informes escolares: progreso adecuadamente.
Llegará el día de San Valentín, y mi marido posiblemente ni se acuerde que ese día se celebra dando un regalo a la pareja, hace ya tiempo que hemos dejado de hacer eso, los regalos los dejamos para nuestro aniversario o para cualquier momento que a alguno de los dos le apetezca.
¿voy a pensar que no me quiere por ese motivo? Julio lleva años demostrando que me quiere, lo hace en el día a día, cuando me va a hacer la compra para que yo no haga peso, lo ha demostrado cuando se ha quedado con mi madre en el hospital para que yo pudiera descansar unas horas. Y me lo ha demostrado ampliamente en estos días. En la salud y la enfermedad nos dijo D. Manuel cuando nos casó, y así lo ha hecho. Él, que jamás ha pedido permiso en su trabajo para algo personal, cuando ha ido a trabajar estando incluso enfermo, no ha dudado en poner por encima de todo, a pesar de los malos tiempos que corren, su interés en ayudarme y mimarme. ¿Creen de verdad que puedo aspirar a más? Realmente me considero una mujer afortunada.