Esta película, que como muchas otras vi en mi cine de barrio, esta vez acompañada por mi hermano que tenía cierta debilidad por llevarme a ver películas un tanto terroríficas, dejó en mi cierta huella. En casa teníamos plantas y yo me pasaba horas mirando lo trabajadoras que eran las hormiguitas, creo que en esa época hubiera podido impartir un máster sobre la vida de esos insectos.
Hace unos años la pasaron por la televisión y le dije a mi hija que la viéramos juntas, la pobre terminó aburrida y diciendo algo así como vaya m... de película. Pero claro, ya son otros tiempos, y los efectos especiales han dado un paso de gigante, aunque yo, la verdad, sigo prefiriendo esos detalles un poco ingenuos.
Todo esto viene a cuento por esta noticia que me ha dejado un poco pallá, ¿no tienen los científicos otra cosa mejor que hacer?