El tiempo que viví en la Cuba "revolucionaria",once años para ser más exacta, vi pocas películas de producción cubana, el motivo era muy simple: la gran mayoría eran "loas a la revolución" y muy pocas con alguna crítica al sistema que fue impuesto a partir de enero de 1959, además tanto mis amigas como yo preferíamos las películas que venían desde España, Italia o Francia, ahí al menos veíamos "los modelitos" que se usaban y que soñabamos con poder hacernos desde que tuviéramos la tela que nos "tocaba" por la libreta, así pues, pocas películas cubanas vi en el cine, solamente recuerdo Un día en el solar y Lucía.
Estando ya en España he visto alguna que otra película cuando la han pasado por televisión y una de ellas es la que le da título a la entrada de hoy, está dirigida por Tomás Gutiérrez Alea, quien tiene otras producciones como Fresa y Chocolate, Guantanamera y Memorias del subdesarrollo. El director, siempre que pudo, mantuvo cierta crítica hacia el régimen en muchas de sus películas y viendo las cosas con cierta retrospectiva resulta bastante extraño que muchas de sus obras vieran la luz sin que sufrieran censura o al menos no toda la que se puede esperar de un régimen como el cubano.
Ficha técnica:
Director: Tomás Gutiérrez Alea
Guión: Tomás Gutiérrez Alea, Alfredo del Cueto, Ramón F. Suárez.
Música: Leo Brower
Fotografía: Ramón F. Suárez
Actores:
Salvador Wood, Silvia Planas, Manuel Estanillo, Gaspar de Santelices.
Para resumir muy corto: trata de los avatares de un hombre que tiene que sacar un permiso para una exhumación.
Cuando la estaba viendo me acordé de mi madre que me contó que en una ocasión tuvo que hacer innumerables visitas a un organismo oficial para solicitar un permiso PARA PODER COMPRAR CEMENTO que necesitaba para arreglar la balaustrada de nuestra terraza que ya estaba en muy mal estado.
Para cualquier persona que no sea cubano la situación que se da en la película le puede parecer exagerado, pero les puedo asegurar que muchas veces la realidad supera la ficción en esa islita del Caribe.
Dicho esto, a quien no conozca la película y desee verla, aquí les dejo el enlace.
Y un último dato: en los créditos iniciales el director da las gracias a varias de las personas que han hecho cine desde, según él mismo apunta, la época de los hermanos Lumiere, si se fijan hay varios guiños a ésos que él nombra, uno de ellos es muy fácil de adivinar. Así que si quieren mientras visionan la película pueden ir buscando a ver cuántos de esos guiños reconocen.
Y ahora sí que ya termino no sin antes recomerdarles que si quieren echar unas buenas risas no dejen de ver esta joyita porque creo que merece la pena.
Menuda joya nos acabas de dejar a los cinéfilos (o más bien cinéfagos) que andamos siempre en busca de nuevas cintas que visionar. Creo que de tu país de origen solo he visto una, titulada Conducta que me gustó mucho. Fue dirigida por Ernesto Daranas. Y, por desgracia, sí que me creo la burocracia aunque nunca haya visitado Cuba.
ResponderEliminarHola Javier, me alegro de que te haya gustado la película, la verdad es que está muy bien y no tiene ese lastre pro-revolución que muchas películas tienen. En realidad la crítica está muy bien, y sí, si pensabas que en España la burocracia es interminable no puedes hacerte la idea de lo que es en Cuba, para todo hace falta "autorización" recuerdo que estando yo allá si te enfermabas y el médico te recetaba naranjas, tenía que darte una receta autorizada para ir a comprarlas a determinada tienda donde ¡oh, sorpresa! no quedaba ni una sola naranja.
EliminarGracias por pasar y comentar. Un abrazote.
La película es estupenda, muy recomendable, como casi todas las de Gutiérrez Alea. Gracias por recordarla.
ResponderEliminarAbrazos!
Hola ethan, la verdad es que, como ya dije en la entrada, pocas películas cubanas he visto pero ésta es una joyita que cuenta en clave de humor todo lo que supone la burocracia en determinados países.
EliminarGracias por pasar y comentar. Un abrazo.
Guau Lola QUÉ MARAVILLA NOS HAS TRAÍDO
ResponderEliminarApenas ha arrancado y ya está viendo uno las situaciones vizarras, pero cuando comienzan los diálogos, la cosa se pone buenísima. Pero me detuve allí y para ver la película por pedacitos y poder escribirte.
Gracias por estar pendiente de mí y por escribirme en el correo. Acabo de responderte por allá. Ahora, cuando acabe de ver esta película, te vuelvo a escribir.
Un abrazo a la distancia
Hola Alí, hace un par de días te contesté por mail, espero que te encuentres mejor de ánimo. Me alegro de que la película te haya gustado y la verdad es que vale la pena verla.
EliminarUn abrazo y gracias por pasar y comentar.