Hoy, ha muerto algo dentro de mí; la voz de Charles Aznavour se ha apagado a la nada despreciable edad de 94 años. Y he vuelto a recordar las canciones que escuchaba en mi juventud y a encadenar recuerdos que ya parecían dormidos para siempre, y he llorado, por lo que pudo haber sido y no fue. Adiós maestro.