Crecí viendo viejas películas durante la sobremesa en mi hogar, allá en Cuba, mi tierra natal. Este blog es un compendio de mis aficiones, el cine y la bisutería, y también parte de mis recuerdos infantiles y juveniles. Bienvenido a mi rincón virtual.
Y es que viendo este vídeo se le quita a una cualquier atisbo de melancolía por el terruño.
La tienda Fin de Siglo es de la época de los "malos", si es que ese tipo no ha construído nada, hasta su cacareada Plaza de la Revolución la construyó Batista.
No se pongan las pilas los amigos venezolanos que los estoy viendo con los cupones y la madre de los tomates.
Esos son los años que llevo viviendo en España, al principio nunca pensé que llegaran a ser tantos, empezando porque mi idea era irme a vivir a Estados Unidos, que era lo que hacía la mayoría de mis paisanos cuando salíamos vía España o México, únicos sitios a los que podíamos ir directamente desde Cuba.
Me costó adaptarme dos años, y cuando me llegó la salida para irme para Estados Unidos, a los cuatro años de estar viviendo aquí, decidí no marcharme, ya me sentía bien con las amistades que había hecho y con mi trabajo y la verdad es que no me apetecía volver a comenzar. Mi padre, que aunque ya estaba organizado aquí también, decidió marcharse, fue un tira y encoje entre nosotros a ver quién de los dos daba su brazo a torcer. Al final papá se marchó, saliéndose con la suya, pero yo me quedé así que todo quedó en empate. Papá estuvo por U.S.A. unos tres años, compró una cafetería en medio de un sitio donde todos hablaban inglés, menos él, y con ayuda de un par de empleados salió adelante. Al final terminó regresando, compró un bazar y reunió el dinero suficiente para sacar al resto de la familia que quedaba en Cuba.
A veces me pregunto cómo habría sido mi vida si las cosas en Cuba no hubieran tomado el rumbo que cogieron a partir de 1959, pero creo que debo de darme por satisfecha, tengo una familia maravillosa y aunque mi vida aquí ha sido menos fácil que lo que hubiera sido en la otra Cuba no debo de ser desagradecida con esta tierra que me abrió los brazos. Pensar en lo que pudo ser y no ha sido ya no tiene mucho sentido a estas alturas de mi vida.
Y ahora para terminar, algo que tal vez encuentren un poco kitsch pero que a mi me encanta.
Pilar de Invierno en 1882,está de celebración por su 2º aniversario en blogger y ha tenido la gentileza de hacer un sorteo, aquí pueden ver todo lo relacionado con él. Yo ya me apunté ¿A qué esperáis para hacerlo? Sé que a Pilar le hará mucha ilusión.
Muchas veces van quedando piezas sueltas, trozos de cordones y otros elementos que se van acumulando y al final no se sabe qué hacer con todo eso. Así que de vez en cuando hay que hacer limpieza o poner la imaginación a trabajar, en este caso me inspiré en un modelo que vi en una revista aunque lo adapté a mi estilo.