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lunes, 28 de junio de 2021

¿Qué hacemos con la abuela?

 

Comedia francesa de  1990, dirigida por Étienne Chatiliez y con Tsilla Chelton, actriz francesa de origen judío, donde se cuentan las peripecias de una "dulce" ancianita viuda y sin hijos, y que en realidad es un verdadero petardo de mala persona que es, produce, de forma involuntaria la muerte de su asistenta, otra señora tan anciana como ella, con lo que decide marcharse a París donde tiene un sobrino nieto casado para vivir con él y su familia, todo a cambio de dejarle el dinero de la venta de la casa donde estaba residiendo hasta ese momento, mejor vivir en familia que en una residencia, pensaban los parientes parisinos hasta que se dieron de bruces con la realidad, la "dulce" ancianita protestaba por todo o se hacía la víctima, cosa que se le daba muy bien,  hasta que un día la familia decide irse de vacaciones y en lugar de llevársela consigo deciden dejarla al cargo de una cuidadora, una joven que no se deja arredrar por la actitud de la anciana, esto hace que las cosas cambien porque al fin la buena señora se ha encontrado la horma de su zapato.
Me he reído mucho con esta película, que desmitifica un poco esa aureola que tienen los ancianos en muchos casos, y es que el que ha sido mala persona en su juventud lo seguirá siendo en su vejez  y por mucho que se vean desvalidos siempre tendrán ganas y ocasión de fastidiar al prójimo. 
Yo solo espero no convertirme en otra Tita Danielle aunque en mi descargo diré que no tengo tanta mala baba como esa tita.




martes, 8 de junio de 2021

Reciclaje



Parece que la "normalidad" está haciendo que me vuelva la inspiración, así que he aprovechado y me he hecho un collar con la tela que sobró al cortar el largo de una falda que me compré en unos conocidos  grandes almacenes, reconozco que estos almacenes son mis preferidos y algún día contaré cómo fue mi primera experiencia en ellos. 

Ahora a esperar la ocasión para estrenar el conjunto.

viernes, 7 de mayo de 2021

Vive como quieras

Comedia de Frank Capra que consiguió el Oscar a la mejor película en 1938 y también a la mejor dirección, protagonizada por James Stewart, Jean Arthur, Lionel Barrymore y Edward Arnold entre otros. 

El argumento trata sobre el encuentro entre dos familias con un muy distinto punto de vista sobre cómo ver la vida; la familia Vanderhof, que se tomaba las cosas un poco a lo "hippie", cada miembro de la familia, así como algunos agregados, hacía lo que más le gustaba  ya fuera pintar, bailar o fabricar, sin permiso, petardos y cohetes, mientras que la otra familia, los Kirby, era una familia de banqueros, muy estirados y a la que lo único que le interesaba era sus status y seguir haciendo dinero aunque fuera a costa de ir pisoteando a los competidores y a todo aquel que osara ponerse en su camino. El problema es cuando el hijo de los Kirby se enamora de su secretaria que venía siendo la nieta del Sr. Vanderhof y a partir de ahí se suceden una serie de encuentros y desencuentros entre las dos familias.

Esta película la he visto en repetidas ocasiones y siempre me hace soltar alguna que otra carcajada, aunque también tiene su poquito de drama, y ahora que ya llevo recorrida gran parte  de mi vida el mensaje que manda la película no me parece tan descabellado; a fin de cuentas  como dice el título original: "No te lo puedes llevar contigo", así que sí, que hay que trabajar porque hay que ganarse el pan pero también debemos de prestar más atención a lo que realmente merece la pena: la familia, los amigos, las cosas que verdaderamente nos hacen felices, ya sea viajar en globo o leer tranquilamente.  

Siempre recuerdo una anécdota que contaba mi padre, él conoció a un chico que estudió ingeniería, más por imposición familiar que por vocación, y ese muchacho muchas tardes iba al obrador que tenía mi padre y allí se dedicaba a ayudar al maestro dulcero, porque eso era lo que él realmente deseaba hacer.  Así que, amiguitos,  si ya estamos en la recta final de nuestras vidas, y eso es algo que nunca podemos saber, no dejemos para mañana lo que podamos hacer hoy y sobre todo si esas cosas son las que nos dan realmente la felicidad. 

Volviendo a la película, una nota curiosa: al parecer el uso de las muletas por parte del abuelo Vanderhof (Lionel Barrymore) estaba justificado por problemas de caderas y artritis del actor y adaptaron el guión a esa circunstancia. 





 

lunes, 5 de abril de 2021

Los Santos Inocentes.


Película dirigida por Mario Camus  e interpretada, entre otros, por Paco Rabal, Alfredo Landa y Juan Diego. 

Rabal y Landa obtuvieron el premio, ex aequo,  a la mejor interpretación masculina en el Festival de Cannes en 1984 y la película  consiguió la Mención Especial del Jurado.

La historia nos presenta cómo era la vida en la España Profunda de los años 50/60 y la relación que había entre "señores" y "servidores".

He leído el libro y visto la película, y me ha gustado mucho la adaptación, casi exacta, de esta obra de Miguel Delibes. Hablando de la película, debo de ser un poco masoquista porque no me canso de verla y eso que cada vez que la veo, me voy poniendo de mal humor según avanza la trama y es que no puedo con las injusticias, el final produce en mi una catarsis, yo, que no soy entusiasta de la violencia, creo que es el mejor final que merecía ese personaje tan malvado.

Azarías me recuerda a un par de personas con las que estuve en contacto en mi niñez, una era el hijo de una amiga de mi madre, Luisito, y la otra persona era un tío mío que de niño tuvo meningitis y quedó con cierto retraso, precisamente la escena en que el Quirce hace burla de su tío cuando éste se pone a contar cosas a su manera, me recordó, no sin avergonzarme un poco, las "diabluras" que a veces le hacíamos a mi tío cuando nos visitaba, lo que provocaba el enfado de mi madre y un castigo seguro.

Paco, el bajo,  me provoca pena y al mismo tiempo no entiendo cómo no era capaz de rebelarse ante tanta humillación, supongo que en la época en que se centra la historia, estas cosas se consideraban normal entre los mayores pero ya los jóvenes se veía que aspiraban a otro tipo de vida, si no más holgada, al menos con un poco de más dignidad, como era el caso de sus hijos que terminaron alejados de todo eso.

Del "señorito" Iván, solo decir que es un personaje totalmente repulsivo, y al que Juan Diego le da una veracidad que te hace odiarlo desde el primer momento en que abre la boca. 

Si alguien no ha visto la película o leído el libro, los recomiendo, valen la pena ambos. 




 

miércoles, 3 de marzo de 2021

Doce hombres sin piedad.


Desde que vi esta película por primera vez hace más de 50 años, no me canso de verla cada vez que puedo, así que aproveché el otro día para visionarla de nuevo con  un fantástico Henry Fonda, junto a otros nada despreciables actores como Lee J. Cobb o Ed Begley.



En los viejos "Estudio 1" de TVE también se presentó una versión interpretada por José Bódalo e Ismael Merlo entre otros. Se puede ver en youtube. 



Igualmente hay una versión para televisión, de 1997, con Jack Lemmon haciendo el papel que hizo en su momento Fonda, pero de ésta sólo he podido encontrar el trailer. 

Y aquí una parodia de José Mota. 



jueves, 18 de febrero de 2021

Patria y vida

El lema de la revolución cubana siempre ha sido Patria o muerte ¿No es mejor decir Patria y vida? 

Esta canción que subo, que aunque reconozco que no pertenece a un género musical que sea de mi agrado, creo que dice claramente el sentir de muchos jóvenes de Cuba que ya están cansados de consignas desgastadas y que han llevado al país a un pozo sin fondo "gracias" a la inoperancia de sus dirigentes.